MBFW Madrid Febrero 2014 – Martin Lamothe

El pasado 14 de febrero arrancó una nueva edición de la Mercedes Benz Fashion Week Madrid y, una vez más, pude vivirla entre bambalinas gracias a Elena Martin y su marca Martin Lamothe que desfilaba el sábado 15 de febrero a las 11 h de la mañana. En esta ocasión, además, me estrenaba como responsable de RRPP  pues me encargué de todos los aspectos de la convocatoria de medios e invitados y la gestión de invitaciones, aparte de coordinar las entrevistas y ocuparme de aspectos de la producción previa al desfile. Una vez en Madrid conté con la colaboración de Carolina Melgar, quien ha trabajado con Elena desde hace seis temporadas y domina el arte del sitting y relación con medios como nadie, además de ser un sol! Siempre es un placer trabajar con ella.

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¿Qué os puedo contar de nuevo en esta edición? Pues, de entrada, que me siento muy orgullosa del trabajo realizado. Llevar la comunicación de una marca de moda de cara a un desfile es un trabajo exigente y meticuloso, no necesariamente difícil, pero sí que conlleva muchas horas en las que uno debe ser siempre de lo más organizado. Además, tienes que empaparte de la filosofía de la marca y el espíritu de la colección para poder explicarla a los medios con información con sustancia e intentar lograr que se queden con el mensaje que el creador, en este caso la creadora, quiere dar con su colección.

Créditos: Raquel Bereng ©

Créditos: Raquel Bereng ©

Me gustó poder vivir la experiencia del desfile desde semanas antes de su presentación encima de la pasarela; hablar con Elena sobre sus inspiraciones y trabajo de investigación de materiales; poder tocar los tejidos y entender sus particularidades y, con ello, ser capaz de dibujar para mis adentros el universo Martin Lamothe de una manera mucho más alusiva y detallada que en la pasada edición. Además, el punto de partida era de lo más sugerente: CHANCE es el título de la colección para el próximo otoño-invierno 2014 y rinde homenaje a las místicas New Age de los años 70 en su versión postmoderna; es decir, a aquellas mujeres fuertes, de extrema sensibilidad, que creen en el poder de la magia, el destino y las corrientes de energía, poniendo en valor unas creencias algo olvidadas en este siglo XXI tan tecnológico.

Piel inspirada en los polvos de estrellas. Créditos: Raquel Bereng ©

Piel tratada para simular polvos de estrellas. Créditos: Raquel Bereng ©

A diferencia de la pasada edición, cuando el desfile se celebró el lunes, esta vez tenía lugar el sábado, a las 11 h de la mañana, lo que suponía menos días de preparación pero, a la vez, más eficacia pues desde el minuto 1 tenías que trabajar a destajo. Llegué el viernes a primera hora, cuando Ifema todavía no había abierto, y creo que me costará olvidar la estampida que se formó cuando abrieron puertas y todos los profesionales allí reunidos –maquilladores, fotógrafos, etc.- se apresuraron a subir las escalaras para buscar el mejor lugar y establecer su base. ¡Ese es el espíritu currante de las Semanas de la Moda! Me alegró comprobar que todavía existe tras tantos focos y petardeo… El viernes fue momento de atender a algunos medios, mientras el equipo de diseño ultimaba los preparativos del desfile y, viendo las reacciones de los bloggers y periodistas que se acercaron, una ya podía intuir que se estaba cocinando algo grande. Pero, sin duda, fue el sábado, antes del desfile, cuando a Vogue le sucedieron todas las grandes cabeceras nacionales, desde ABC a La Razón, El Mundo y El País, cuando pudimos comprobar que CHANCE estaba marcado diferencias. Y entonces llegó el desfile.

Elena Martín atendiendo a Rafael Muñoz de TVE. Créditos: Raquel Bereng ©

Elena Martín atendiendo a Rafael Muñoz de TVE. Créditos: Raquel Bereng ©

Considerado por muchos como una de las mejores colecciones de Elena Martin, CHANCE fue un éxito que acaparó tuits, likes y titulares en medios digitales para dejar su huella en la prensa del día siguiente como uno de los desfiles destacados de la jornada, junto al de Teresa Helbig. Y es que no solo las prendas presentaban algo nuevo –las siluetas oversize con cierto aire oriental, la microfibra engomada que se situaba entre la polipiel y el neopreno, las originales botas XXL con estampado mineral firmadas por Pilar Burgos– sino que la puesta en escena y la dirección de arte fueron también de un gran nivel.

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Una vez sentados todos y pasados los nervios previos, pude disfrutar del desfile desde la grada, móvil en mano para ir actualizando las redes sociales de la firma. Y un escalofrío me recorrió el cuerpo mientras los ojos brillaban al contemplar la primera salida: seis modelos ataviadas de riguroso negro con siluetas de aire monacal ramatadas con dramáticas pamelas rígidas abrieron el desfile con una imponente música de fondo a cargo del fotógrafo metido a DJ Gerard Estadella. Una abertura arriesgada que en este caso cobraba todo sentido; me subyugó y me sentí orgullosa de formar parte de aquello. Luego, fueron sucediéndose las distintas salidas, desde el negro misterioso con el increíble juego de texturas propio de Elena Martin hasta los looks más vitales que culminaban con el estampado Flip the coin, guiño evidente al azar como fuente de inspiración y único punto de luz de la colección.

Poder observar desde una privilegiada tribuna cómo prensa e invitados vivían el desfile; cómo aplaudían con entusiasmo una colección que ha supuesto un paso adelante en firme de Elena con su marca, fue un gozo que guardaré con un cariño especial en mi memoria y trayectoria laboral. Desde aquí mi enhorabuena a Elena y todo su equipo, Jorge, Joan, Jessi, Hugo y todos los demás, además de dar las gracias a Carolina y la organización de Ifema por facilitarnos el trabajo con su buena disposición (con Jacobo a la cabeza). Y ahora, ¡a por nuevos retos!

PREMIOS OSCAR 2014 – Highlights & Lows de la red carpet y ceremonia

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Una persona que se quiere dedicar a la comunicación y empieza un blog no se puede permitir un parón de tres meses como ha ocurrido aquí. Soy perfectamente consciente que mi reputación digital se ha visto afectada pero vaya por delante que ha sido por motivos laborales: Un aumento de colaboraciones y nuevos proyectos que han requerido una mayor atención por mi parte. Intentando poner remedio a la situación esta semana no voy a subir uno, sino dos posts, para tratar de recuperar vuestro interés. Ya tengo lista mi crónica sobre mi paso por Madrid por una nueva edición de su Mercedes Benz Fashion Week con Martin Lamothe pero, tras vivir el domingo una nueva noche de los Oscar, me ha apetecido compartir aquí mis impresiones. ¿Y qué es un blog sino un sitio donde escribir aquello que una quiere?

La ceremonia fue bastante aburrida y blanca aunque, para mi gusto, Ellen DeGeneres hizo mejor papel que Seth MacFarlane. Sin embargo, fue lejos de ser redonda: Cuando parecía que se cogía ritmo con la entrega de premios, surgían números musicales de lo más soporíferos –Pink, Bette Midler¿?- que solo deben emocionar a ellos. Porque no hay que olvidar que se trata de una ceremonia que celebra el cine estadounidense por lo que, a pesar del alcance mundial que tiene el evento, las bromas y situaciones van dirigidas al público americano, con repartidor de pizza incluido. Como guiño a la premiada como Mejor Película, “12 años de esclavitud”, me he propuesto recopilar 12 aspectos y/o personajes que han destacado, para bien o para mal, en esta 86ª edición de la Ceremonia de los Oscar. ¿Me acompañas?

Empecemos por el bien:

1. El hombre perfecto: Jared Leto

Me convertí en fan de Jared con el título de culto “Réquiem por un sueño” pero fue verlo en la ceremonia, con americana blanca y pajarita roja, y enamorarme todavía más –las mechas californianas me aburren un poco pero a él se lo perdono todo!-. No solo ganó el Oscar al mejor actor de reparto sino que se ganó a toda la audiencia con un emotivo discurso dedicado a su madre –madre soltera adolescente que, sin embargo, “le enseñó a soñar”-. Incluso tuvo tiempo de acordarse de los dramas de Venezuela y Ucrania en su discurso; aparte del momento repartidor de pizza donde cogió un trozo para dárselo… ¡a su madre! No se puede ser más perfecto…

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Divina: Cate Blanchett

Otra que roza la perfección es la actriz australiana que ganó su segundo Oscar por su interpretación en “Blue Jasmine”. De su discurso, rescato su reivindicación de más películas con protagonistas femeninas –“incluso, dan dinero” dijo- y, por supuesto, no puedo dejar de alabar su imponente presencia con un Armani Privé poco arriesgado, si, pero que le sentaba como un guante. Una de mis favoritas.

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Revelación de la season award: Lupita Nyong’o

La actriz keniata cumplió con las quinielas y se llevó el Oscar a Mejor Actriz Secundaria por su desgarrador papel en “12 años de esclavitud”. Me gustó su emocionado y espontáneo discurso; no tanto su aplaudido vestido de Prada. Y es que aunque el azul “Nairobi” como lo bautizó ella le sentaba muy bien y la falda era una maravilla, ese profundo escote en V no es precisamente favorecedor para alguien sin pecho –a diferencia, por ejemplo, de Kate Hudson que lucía espectacular con su Atelier Versace-. No entiendo cómo poca gente lo comenta y la sitúan como mejor vestida, eso es bonito?? Yo creo que no!

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Actuación musical: Pharrell Williams

El rapero protagonizó el momento musical de la noche con su interpretación de la nominada y pegadiza canción “Happy”. Dejando a un lado su estilismo –ese sombrero no lo acabo de entender-, su paso por la ceremonia nos brindó segundos de puro deleite como ver a una entregada Lupita bailando, una animada Meryl Streep o una sexy Amy Adams.

Momentazo viral de la gala: Selfie plagado de estrellas

Cuando empezó la gala de los Oscar, Ellen DeGeneres tenía la friolera de 25 millones de seguidores en Twitter. Dos días más tarde ya supera los 27. Solo alguien con estos números podía marcarse un reto histórico y superarlo en pocos minutos. La presentadora se mezcló con el océano de estrellas de la primera fila para inmortalizar un #selfie junto a Bradley Cooper, Meryl Streep, Brad Pitt, Kevin Spacey y Lupita Nyong’o, entre otros, con el objetivo de superar todos los récords (y de publicitar Samsung). ¡Y vaya si lo consiguió! 2,5 millones de RTs en lo que duró la gala y ahora ya va por los 3 millones. Twitter se consagra como LA red social en comunicación instantánea.

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Guapas en la alfombra roja: Naomi Watts y Olivia Wilde

Fue una red carpet aburrida sin apenas sorpresas –por lo menos, para bien- pero que sirvió para confirmarme algunos valores seguros en la alfombra roja, aquellas mujeres que saben qué les queda bien y siempre están acertadas. Naomi Watts fue una de mis favoritas con su Calvin Klein blanco y ese collar de diamantes, aparte de un peinado desenfadado à la Sharon Stone que le daba un aire diferente. La embarazada Olivia Wilde demostró, una vez más, una elegancia innata, sobria y discreta con un precioso Valentino y un maquillaje perfecto. Eso es lucir embarazo con estilo no como Elsa Pataky con un Elie Saab verde que era un auténtico despropósito (aunque de cara estaba guapísima, todo hay que decirlo).

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Guapos en la alfombra roja: Kevin Spacey y Ewan McGregor

En el apartado hombres, quiero destacar a dos auténticos caballeros, y excelentes actores, que lucieron muy elegantes: Kevin Spacey, cuya mirada irónica traspasaba la pantalla cada vez que Ellen se acercaba a las primera filas, y, por supuesto, Ewan McGregor, el británico mejora con los años y fue capaz de avivar los ánimos con su presencia cuando la ceremonia empezaba a decaer.

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Mención a mejor pareja: Joseph Gordon-Levitt y Emma Watson

No voy a destacar una real, sino de presentadores en la gala, cuyo guion nos llevó a parejas tan sorprendentes como Penélope Cruz y Robert DeNiro –menuda entrada para la madrileña- o Matthew McConaughey y Kim Novak –él fue muy dulce, todo un gentleman-. En mi opinión, la mejor fue la formada por Joseph Gordon-Levitt y Emma Watson –a pesar que el modelito de ella ni fu ni fa- por fresca y coherente, son dos actores jóvenes que creo que darían para un buen título juntos.

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Terminamos con el mal:

Premio mal repartido: Mejor Actor

¿Por qué no se llevó el Oscar Leonardo DiCaprio por su magnífica actuación en “El Lobo de Wall Street”? Me cuesta entenderlo y más teniendo en cuenta que recayó en el histriónico Matthew McConaughey que, para mí, siempre hace de él mismo. Ahora bien, no he visto Dallas Buyers Club así que tendré que fiarme del criterio de los académicos… O no.

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Mayor incongruencia de la noche: Catherine Martin

¿Cómo puede ser que la responsable del maravilloso Diseño de Vestuario para “El Gran Gatsby” y doble ganadora de la noche se presentara hecha un cuadro? Este vestido naranja estampado ya es feo, pero tampoco ayudaron ni el maquillaje ni el peinado, ¡suspenso total!

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Una pareja de moda que ya no puedo ni ver: Bradley Cooper y Suki Waterhouse

Si, lo admito: Es envidia. Llevan un año juntos y Bradley Cooper (39) y Suki Waterhouse (22!!!) han decidido que este 2014 ya es momento de dejarse ver en público a lo grande, ceremonia de los Oscar incluida y, además, en primera fila por lo que los planos de la enamorada pareja nos atacaban desde la pantalla continuamente. Con lo atractivo que es él, tener que verlo fue un suplicio difícil de soportar. No es que ella me caiga mal especialmente, es que es muy joven y está con Bradley!! Dos motivos suficientes para que pierda mis simpatías…

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Querer ser el mas original y pifiarla: Pharrell Williams

Auque me encantó su actuación musical, haciendo bailar a todos con “Happy”, el look de alfombra roja de Pharrell Williams es un suspenso sin paliativos. ¿Por qué lucir bermudas? ¿Qué clase de mensaje quiere dar? Lo siento pero no, en una alfombra roja se imponen los pantalones largos, Pharrell, ¡por más molón y cool que seas!

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Créditos: http://www.cambio.com, http://arts.nationalpost.com,  http://www.ibtimes.com;http://www.justjared.com; http://www.hollywoodreporter.com

MBFW MADRID – Mi experiencia

Backstage Fashion Show

Backstage del desfile de Moisés Nieto

Sin empleo todavía, el pasado mes de septiembre tuve la oportunidad, de la mano de la rrpp Carolina Melgar, de conocer el trabajo de la comunicación desde “el otro lado”. Y es que me ofreció la posibilidad de acompañarla a Madrid con motivo de una nueva edición de la Mercedes Benz Fashion Week donde desfilaba Martin Lamothe, la marca de la diseñadora Elena Martin, conocida por su innovación y trabajo con los materiales y una moda conceptual que se aleja de la calle encima de la pasarela mientras que, en la producción, se fija en las prendas más comerciales.

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Aunque he asistido varias veces a la Semana de la Moda de Barcelona –desde cuando se llamaba Gaudí y todavía desfilaba Josep Font hasta las últimas ediciones en el DHUB-, era mi primera vez en Ifema por lo que me sentí algo perdida nada más llegar. El desfile para presentar su colección Water Olympics para la próxima primavera-verano 2014 era el lunes 16 de septiembre. Desde el viernes 13 estuvimos allí –básicamente en el backstage- llevando los distintos aspectos que compiten al responsable de R.R.P.P.: Gestionar entrevistas, preparar la nota de prensa del desfile, la nota de prensa para enviar después del show junto a las fotos, actualizar las redes sociales, preparar el seating, etc.

Elena Martin en el fitting con una modelo.

Elena Martin en el fitting con una modelo.

Para una amante de la moda como yo, fue un placer poder observar de cerca cómo funciona el fitting con las modelos (incluidas Marina Pérez y Sheila Márquez, mi favorita por su buen humor y presencia encima de la pasarela); la sintonía que debe reinar entre el diseñador y el estilista (Jorge Bolado, en este caso); y, también, el esfuerzo y las ganas que le pone todo el equipo, obligado a coser y a ultimar detalles sin descanso para que todo salga bien. Fueron días de jornadas maratonianas aunque pude disfrutar de algún momento de descanso como cuando asistí al desfile de Teresa Helbig, con quien comparto su visión de la moda femenina.

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Otra modelo en el fitting. Las gafas son de Andy Wolf.

Escandalosa era la poca cobertura que había en Ifema, haciendo imposible contactar con los periodistas para gestionar posibles entrevistas desde el backstage. ¿Cómo lograr hacer business si ni siquiera puedes llamar? No me lo explico… Como tampoco la ausencia de wifi a excepción de la Sala de Prensa pues en un mundo –el de la moda- donde las redes sociales han irrumpido con tanta fuerza parece lógico cuidar estos aspectos para dar una mayor visibilidad. Aquí es cuando me di cuenta de la diferencia de trato entre Prensa y Backstage, pues ni siquiera había sitio para “trabajar” y la cafetería era la única opción –ver a Clément Chabernaud celebrando su cumpleaños con tarta y vino tinto fue una simpática recompensa a las largas horas pasadas en la terraza trabajando-.

El ambiente en el backstage el sábado, dos días antes del desfile.

El ambiente en el backstage el domingo, un día antes del desfile.

Conocer las entrañas de un desfile fue muy interesante, pero, como periodista de medios que he sido a lo largo de los casi diez años de carrera que llevo a mis espaldas, casi me gustó más observar a los reporteros que habían acudido a cubrir los desfiles. Algunos cargados con iPad, Blackberry e iPhone actualizaban las redes sociales de sus respectivos medios con imágenes borrosas pero live haciéndome preguntar para qué sirve todo esto. ¿Qué aporta una foto en la que no se ve nada? ¿Cómo sintetizas el espíritu de una colección en 140 caracteres? ¿Y qué contenido tiene una crónica redactada à la va-vite para un medio digital? Me cuesta encontrar una respuesta franca a estas preguntas y no dejo de pensar si no nos estamos volviendo locos con el uso (y abuso) de las posibilidades que nos brinda la tecnología.

Carolina Melgar y yo, satisfechas tras el desfile.

Carolina Melgar y yo, satisfechas tras el desfile.

Yo soy una apasionada de la comunicación, en todas sus formas. Me divierten las redes sociales y las utilizo para construir mi imagen personal. Por supuesto, comparto que un medio debe tener presencia en ellas y actualizarlas con lo que “está pasando” para informar. Pero como profesional que soy, no creo en usarlas por usar, sino que hay que dar importancia al mensaje, al contenido; y en MBFW Madrid me dio la impresión que esto no se está haciendo. Compartir una información de forma espontánea al momento está bien, pero luego debe ir acompañada de un análisis, de una cobertura que marque la diferencia entre un buen medio de comunicación y otro que no lo es. Más que las 1000 pantallas de móvil y tabletas que se ven entre los asistentes de un desfile –y me incluyo-; lo que más me preocupa es el poco análisis posterior que se da en los medios digitales, repicando la información vertida en la nota de prensa. Claro, al día siguiente, la prensa viene con la crónica de la pluma de prestigio y ahí sí hay reflexión –bravo a Eugenia de la Torriente a quien considero todo un referente-. Pero entonces, ¿dónde queda el medio digital? ¿Para qué sirve? Entiendo que no todos pueden ser Style.com pero sería interesante reformular su cometido si realmente queremos que sean rentables.